Los comerciantes valencianos estallan contra Sánchez: "Si quiere ahorrar que se baje del Falcon"

Vito Quiles

04/08/2022 07:45
Los autónomos y dueños de pequeños comercios no aguantan más. Hemos salido a la calle en la Comunidad Valenciana a preguntarles a algunos de ellos qué opinan sobre el "apagón Sánchez" previsto para finales de esta semana con el que el presidente pretende ahorrar energía y algunas de sus respuestas han sido demoledoras.

"Si quiere ahorrar que se baje del Falcon pero que nos deje a los demás tranquilos, que nos estamos ganando la vida como podemos", decía un pequeño comerciante que dirige una papelería del centro de la ciudad de Elche y que sufre de lleno la crisis económico como muchos otros locales destinados a lo mismo.

"Pedro Sánchez no nos puede pedir nada a nosotros, los españoles, cuando tiene el gobierno más caro y con más asesores de la historia de España" expresaba con indignación otro trabajador arruinado dedicado a la hostelería que el Gobierno había hundido según sus palabras. 

"Este humilde bar es lo único que me queda, me lo han quitado todo, me hicieron pagar impuestos y cuotas durante la pandemia y ahora me he gastado más de trescientos euros en arreglar una puerta para que el aire acondicionado no se esfume atendido a las medidas que nos exige el gobierno para ahorra en los establecimientos", contaba un hostelero, también fuertemente afectado por la crisis económica que asola a España.

La gran mayoría de entrevistados en nuestro reportaje fueron muy críticos con la gestión del gobierno en cuanto al ahorro de energía, ya que habían visto desde sus casas como el presidente ha impuesto este decreto sin ningún tipo de plan específico y para "todos por igual" y algunos vecinos no entendían cómo se pueden exigir las mismas limitaciones en el aire acondicionado para Murcia que para Bilbao.

Tampoco en las tiendas de ropa se mostraron satisfechos con las nuevas medidas para lidiar con la dependencia del gas, obligados a apagar los escaparates por la noche: "de noche es cuando la gente pasa por las tiendas y puede ver con mayor claridad la ropa que se luce en los escaparates para al día siguiente comprarla", decía una dependienta enfadada por las nuevas restricciones del ejecutivo.