Así ahorra energía Sánchez: dos horas con el coche oficial en marcha para mantenerlo fresquito

El chófer del presidente aguardó el final de su reunión con el Rey en Mallorca con el motor encendido y el aire acondicionado puesto

03/08/2022 02:49

En un país donde el gobierno exige a la población ahorrar luz mientras fomenta el uso del coche eléctrico, promover una cosa y la contraria se ha convertido en el sello distintivo del progresismo español. Sin embargo, cuando un disparate es de tal dimensión que se convierte en parte del paisaje, el escándalo suele hacerse invisible al convertirse en habitual y sólo se revela por pequeños detalles. Dos de esas anécdotas sucedieron tras el despacho de verano de Sánchez con el Rey, el pasado martes en el mallorquín palacio de la Almudaina. Mientras Sánchez se reunía con Felipe VI, la caravana presidencial permaneció más de dos horas en espera de Sánchez con el motor en marcha y el aire acondicionado encendido. El despilfarro de combustible de coches de gama alta, pagados por todos los españoles, importaba menos que el bienestar térmico del presidente socialista cuando volviese a entrar en el vehículo.

Por otra parte, justo antes de la comparecencia de prensa, Sánchez y los escoltas se despojaron precipitadamente de las corbatas para mantener la impostura del "ahorro energético" logrado mediante dicho postureo, tal como dicta la última ocurrencia publicitada por Moncloa. Cabe destacar el éxito de la maniobra mediática del PSOE, al convertir el uso de la corbata en objeto de debate nacional cuando los líderes socialistas andaluces acaban de ser condenados por el mayor delito de corrupción de la historia de la democracia.

Ya es de dominio público el gusto de Sánchez por las aeronaves para trayectos de corta distancia, la creciente caravana de vehículos que le acompaña en los desplazamientos cuando toca tierra -a distancia de seguridad de los gobernados-, así como los viajes en vacío de helicóptero, avión y coche oficial en las idas y venidas presidenciales. Unos gastos suntuarios que podrían reducirse, sin menoscabo de la seguridad, para mostrar un mínimo de empatía por parte del ejecutivo ante unos gobernados a los que exige austeridad. Sin embargo, el gusto por el lujo de Sánchez se ha incrementado durante su huida hacia adelante para agotar una legislatura que, probablemente, culminará con una hecatombe electoral socialista en las siguientes elecciones.