La policía de Algeciras vendida ante el éxodo magrebí: solo 120 agentes para controlar 30.000 vehículos

Los agentes denuncian el desamparo de Interior, que les obliga a trabajar en turnos demás de 10 horas sin descanso

31/07/2022 01:37

El abandono de los servidores públicos por parte del ministro Grande-Marlaska ha ofrecido en los últimos días estampas tan groseras como el despilfarro de 12 millones de euros en uniformes de gala para actos protocolarios, mientras que los agentes se ven obligados a "reciclar" por falta de presupuesto elementos de protección como los cascos antidisturbios deteriorados. Dentro del sistemático desprecio de Interior a las condiciones de trabajo de sus propios funcionarios, se ha sumado estos días la avalancha de vehículos procedentes de toda Europa hacia el puerto de Algeciras en la denominada "Operación paso del estrecho". Se trata de ciudadanos magrebíes, en su mayor parte, que en estas fechas inician o vuelven de sus vacaciones en sus países de origen y se acumulan en el embarcadero de los ferries hacia el norte de África. Para controlar un flujo ordenado y seguro de decenas de miles de vehículos, el dispositivo policial se limita a 120 agentes que deben alargar turnos sin tiempo de tomar un descanso.

Fuentes policiales revelaron al digital 'Andalucía Información' que, literalmente, se encontraban "achicando agua desde el inicio de la operación". Las mismas fuentes explicaron que los agentes se ven obligados a trabajar en turnos de hasta 10 horas sin un descanso y que en Algeciras, mientras queden coches en la cola, no pueden abandonar su puesto. Por el contrario, "en Alemania u Holanda, por cada 60 minutos, el agente descansa diez", puntualiza la fuente.

A la intensidad del trabajo policial y sus pésimas condiciones laborales se suma la escasez sistémica de efectivos, hasta el punto que el sindicato policial Jupol ha anticipado que se producirá un "colapso" en la comisaría de Algeciras por la falta de personal. Según estima el sindicato, existe un déficit de 300 policías" y unidades sin catalogar, como las del Centro de Atención Temporal de Extranjeros de Crinavis, en San Roque.

La falta de efectivos obedece, según Jupol, a que el gobierno no ha declarado la singularidad de Algeciras, lo que implicaría una mejora salarial que compense la exigencia del trabajo realizado. Los policías destinados allí, relata el sindicato, afrontan situaciones límite como el señalamiento personal y de sus familias por los narcotraficantes de la zona, así como las condiciones de trabajo precarias durante la masiva Operación Paso del Estrecho: un cúmulo de adversidades ante el que Marlaska muestra su habitual indiferencia y que ha convertido Algeciras en un destino de paso de los agentes, donde quien llega pide el traslado pasados uno o dos años.