"Tuvimos que dejarla caer porque Mónica ha perdido la cabeza", aseguran desde Compromís

La formación cocinó en la sombra la dimisión de su vicepresidenta por el coste reputacional de su escándalo

23/06/2022 10:55

La muerte política de la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, tras su imputación por encubrir el abuso a una menor por parte de su entonces marido era algo que se llevaba cociendo durante meses en los círculos de Compromís. A nadie se le escapaba en la formación naranja que tenía las horas contadas porque eran conocedores de los indicios que apuntaban a que Oltra usó a funcionarios y recursos públicos para desacreditar el testimonio de la víctima y obstaculizar la labor de la Justicia que inició como acusación particular la colaboradora de EDATV, Cristina Seguí.

En Compromís han esperado hasta su imputación formal para aprovechando la presión del presidente Ximo Puig cortarle la cabeza. Esta operación secreta a espaldas de Oltra ha sido larvada por el portavoz de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, que ha sido quien más ha asumido después de ella el coste reputacional de este caso escabroso al enfrentarse cada martes a las preguntas de EDATV y de otros diputados en el hemiciclo.

Fuentes próximas aseguraron ya hace semanas que "la situación de Mónica" era insostenible por el listón que ella misma había marcado tras la imputación de Paco Camps, aunque prefirieron esperar a que la Justicia la declarase oficialmente como investigada. El propio Baldoví intentó convencer a Oltra hace ya varios meses de que lo mejor era que diese un paso al frente dimitiendo para que la prensa dejase de atacarla y poder defenderse tranquila.

Ella se negó en redondo y planteó un pulso que le ha salido caro. Fue entonces cuando en Compromís entendieron que "Mónica había perdido la cabeza y que no era capaz de asumir la realidad". "Hemos intentando ayudarla, pero han sido meses terribles para ella y para nosotros. Le hemos tratado de devolver a la realidad, pero cuando una persona ha perdido el juicio ya es imposible. Prueba de que no está bien es la rueda de prensa de su despedida acusando de ser víctima de una infamia judicial y mediática y de que ganan los malos cuando ni siquiera ha sido juzgada. No sigue los consejos de nadie, ni de su abogado, ni de su familia. Solo hay que verla para saber que ella no está bien", confiesa un cargo de Compromís que entona el mes culpa por la fiesta del sábado.

"No estuvimos bien, pero lo hicimos para darle la despedida que se merecía. Ese día ya estaba todo hablado y solo quisimos hacer sentir bien a una persona que ha hecho mucho por la Comunidad Valenciana", explica este dirigente de la formación naranja. Este caso, según reconoce, amenazaba con llevarse a Compromís por delante. "Nos ha hecho mucho daño y también las deslealtades de Ximo Puig al que le haremos pagar cuanto toque", explica.