Cuca Gamarra: "El PP ha frenado a Vox en Andalucía por sí mismo"

Javier Rubio

19/06/2022 11:27
La sede nacional del Partido Popular afrontó una nueva jornada electoral con la intención clara de conceder el protagonismo al próximo presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, arribó a Génova sobre las 20.00 horas, pero no quiso realizar ninguna comparecencia asumiendo el testigo la secretaria general, Cuca Gamarra. que atendió a los medios, pero no dejó más de tres preguntas.

La rueda de prensa de Gamarra llegó con el 90% del escrutinio cuando la mayoría de 56 escaños del PP parecía inamovible. Desde el comienzo del recuento de votos en Génova se respiraba optimismo y fuentes del partido aseguraban que Vox les había hecho la campaña. La secretaria general del Partido Popular resaltó que el "PP logra su primera mayoría histórica en Andalucía rompiendo con 40 años de inacción, de letargo y de desidia" socialista que completa el peor resultado de su historia en la Junta.

"El PP ha frenado a Vox en Andalucía y lo ha frenado por sí mismo". Cuca Gamarra ha sido tajante en su valoración de los resultados, en los que se ha acordado de la formación de Santiago Abascal. "Los andaluces han dejado claro que quieren gobiernos estables de mayoría", prosiguió.

La portavoz 'popular' no ha dejado preguntar más a los periodistas, ya que no querían restar importancia a Andalucía, la consigna más repetida durante el día por la sede nacional del PP y el argumento por el que Feijóo no ha comparecido ante los medios.

Finalmente, los resultados en Andalucía han acabado de la siguiente manera: el Partido Popular establece la mayoría absoluta con 58 escaños (32 más que en 2018), el PSOE ha sido la segunda fuerza con 30 diputados (3 menos), Vox asume la tercera posición con 14 asientos (2 más), Por Andalucía y Adelante Andalucía ocupan las últimas posiciones con 5 y 2 escaños, respectivamente. La debacle la ha consumado Ciudadanos con su candidato Juan Marín que no ha logrado convencer a los andaluces para concederle un puesto en la Junta de Andalucía, quedando la formación de Inés Arrimadas en una posición muy débil de cara a las generales.