Sánchez recibió en secreto a Antoni Daimiel en mitad de la crisis Pegasus para hablar de NBA

Moncloa lo ocultó en la agenda oficial del presidente mientras el escándalo Pegasus tensionaba el Gobierno

11/05/2022 06:16

La sacudida política que viene soportando el Gobierno de la nación por la 'crisis Pegasus' parece no haber conseguido alterar la agenda extraoficial del presidente Pedro Sánchez. El escándalo de espionaje a políticos que se ha saldado con la destitución de la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, ha copado todo el interés mediático durante los últimos días, aunque no la preocupación del líder del Ejecutivo que no ha dudado en romper la baraja, una vez más, por el eslabón más débil.

Muestra de esta vana preocupación ante una de las crisis más graves de una legislatura de lo más convulsa, es que -según ha podido saber EDATV- el presidente del Gobierno se reunió el martes 3 de mayo, tras la celebración del Consejo de Ministros, con el equipo de narradores de baloncesto del canal temático de este deporte en el canal Movistar. Un encuentro que el propio Sánchez ultimó a petición propia pero que, sin embargo, no se llegó a reflejar en su agenda pública. 

Durante más de dos horas, Sánchez se dedicó a enseñar todos los recovecos del palacio de La Moncloa a su comitiva de invitados, encabezada por al periodista Antoni Daimiel. Junto con el prestigioso narrador de los partidos de NBA en España, todo su equipo. Fran Fermoso, nieto del general franquista Francisco Fermoso; la exjugadora Amaya Valdemoro; Sitapha Savané; Guillermo Jiménez; y la también periodista Pilar Casado, se reunieron con el presidente del Gobierno para hablar de baloncesto en plena 'crisis Pegasus' y con la viabilidad de la legislatura en peligro. 

Como el mismo Sánchez ha confesado en innumerables ocasiones, este deporte ha sido parte fundamental en su vida. "Yo quería ser jugador de baloncesto. Jugué en el Estudiantes durante muchos años y es una de mis grandes pasiones. Afortunadamente para el baloncesto lo dejé cuando tenía 21 años", confesó durante una entrevista.

Ahora, días más tarde, la crisis parece haberse resuelto de la manera a la que Sánchez nos tiene acostumbrados: prescindiendo de los funcionarios públicos que sirven con lealtad a España. Una imagen que, en definitiva, no deja en buen lugar al presidente Sánchez.