La UGT se indigna por la okupación de "ultraizquierda" de una de sus sedes y logra un desahucio exprés

La policía ha procedido en la mañana de este domingo al desalojo de los okupas del inmueble

08/05/2022 12:49

La larga historia del edificio de Hortaleza 88, que albergó un convento y la sede de UGT, ha añadido una nueva efeméride: casa okupa durante menos de 24 horas. Los okupas argumentaron ayer que la propiedad ajena les pertenecía porque no les gustaba el uso al que el sindicato había destinado el edificio: la venta para convertirlo en un hotel. La policía ha procedido en la mañana de este domingo al desalojo express de los okupas del inmueble, que se ha consumado sin incidentes. No ha pasado inadvertido ante la ciudadanía la rápida respuesta que ha obtenido la reclamación de UGT a los tribunales y la policía, sin las esperas de años que sufren los propietarios de casas ocupadas, ni tener que pagarles la luz y el agua a los ocupantes.

La organización de okupas alertó en sus redes sociales que "han llegado los antidisturbios en masa" y que decenas de "compas" dentro del edificio necesitaban todo el apoyo posible. Sin embargo, a los pocos minutos desconvocaron el llamamiento porque "nuestras compas ya han sido desalojadas", "identificadas pero sin detenciones", explicaron en un mensaje escrito en la jerga inclusiva habitual. Según los okupas, el apoyo conseguido evitó "violencia policial". Los okupas también reprocharon en Twitter que UGT "se ha negado a cualquier tipo de diálogo, nos ha comparado con fascistas y ahora esto".

El esperpento se ha viralizado en las redes por la vehemente reacción de unos sindicalistas que, oportunamente, han olvidado su defensa de la ocupación de las viviendas de los demás y han exigido a las autoridades que expulsen de inmediato a quienes habían allanado su propiedad. UGT emitió un comunicado en el que tachaba de "grupo de ultraizquierda radical que no tiene en cuenta los intereses de las personas trabajadoras de este país", mientras que los okupas calificaban el allanamiento como "edificio recuperado" para "con el fin de revertir la especulación por parte de UGT, mercadeando con patrimonio".

El inmueble desalojado, ubicado en el madrileño barrio de Chueca, es antiguo Convento de las Recogidas de Santa María Magdalena y data de 1623. A lo largo de su historia, el convento sufrió diversas restauraciones y una última reedificación en 1916. La etapa como edificio religioso concluyó con la violencia desatada en 1936, cuando el convento fue incendiado. Tras un período de abandono, en la década de los 80 el edificio fue rehabilitado y modificado interiormente como oficina de la UGT. Con la mudanza del sindicato a la sede de Avenida de América, el edificio fue cayendo en desuso hasta su venta para la transformación en un hotel.