La opinión de Centeno sobre la gestión de Bonilla en Andalucía

Roberto Centeno, Catedrático de Economía

08/05/2022 12:43

Una de las patrañas más escandalosas de la Transición, ha sido la supuesta superioridad de gestión del PP, algo que comparado con el desastre sin paliativos del PSOE resultaba verosímil, ya que hasta el Pato Donald gestionaría mejor cualquier cosa que los social comunistas, razón por lo que ha sido aceptado como dogma por medios atados al pesebre o que jamás comprueban nada y políticos analfabetos, sin molestarse en verificar ni una sola de sus afirmaciones. 

Se glorifica Aznar después de que González nos llevara a la quiebra, "por haber conseguido el equilibrio presupuestario cumpliendo así los criterios de Maastrich lo que permitió a España la entrada en el euro". Nada más falso y alejado de la realidad. Aznar no con siguió equilibrio presupuestario alguno, lo que hizo para cumplir los criterios de Maastrich sobre déficit y deuda, fue malvender todas las grandes empresas públicas españolas construidas con el esfuerzo y el sudor de los españoles durante casi medio siglo. Malvendidas además a los separatistas catalanes y vascos en su mayoría.

Con el dinero conseguido consiguió cumplir con el déficit y la deuda de Maastrich durante unos pocos meses, los justos para entrar en el euro. Después de ello como Aznar no había hecho ajuste presupuestario alguno las cuentas nacionales se desequilibrarían de nuevo, y no han parado de hacerlo desde entonces. Por otro lado, y a pesar de que eran perfectamente conocidos los problemas que generaban las áreas únicas por los estudios de Robert Mundell, no se hizo el menor análisis de estos ni, en consecuencia, se tomó medida alguna para evitarlo. El gran disparate de Aznar que aún estamos pagando fue aceptar un tipo de cambio peseta/ euro que favorecía escandalosamente a Alemania y perjudicaba a España. Desde entonces nuestra industria ya fuertemente dañada por la mal llamada Reconversión Industrial, siguió cayendo en picado de forma que del 36% del PIB que suponía esta en 1975, ha pasado hoy a un ridículo 15%.  

Se glorifica también a Rajoy, que después de conseguir una victoria electoral sin precedentes después del desastre ocasionado por el indigente mental Rodríguez Zapatero, que le permitía reformar España, hizo justo lo contrario: no hizo nada de lo que prometió que haría e hizo todo lo que prometió que no haría. Mantuvo íntegras todas las leyes liberticidas de Zapatero, desde la anticonstitucional LGTBE a la canallesca Memoria Historia del Frente Popular, confirmó la legalización política de los terroristas  de ETA, abandonó a su suerte a los catalanes españolistas mirando para otro lado con una cobardía inaudita cuando eran perseguidos y discriminados por los separatistas, salvó de la quiebra al grupo Prisa junto con El País, el grupo mediático que más daño ha hecho a España y a la democracia, y a los sectarios antiespañoles  de La Sexta.

Pero lo más grave del mandato de Rajoy fueron tres cosas: la primera que pudo cambiar la Ley Electoral de forma que los votos de los españoles valieran lo mismo, en lugar de que los votos de los separatistas valgan cinco veces más que los de lo no separatistas (el PNV tiene unos 300.000 votos y la Ley actual le asigna 5 escaños, si los votos valieran igual, le correspondería un solo escaño), con lo cual hubiera acabado de un plumazo con el chantaje permanente de las minorías separatistas. Ni se le pasó por la mente a este miserable. La segunda fue el permitir financiar con dinero público el golpe de Estado del 1-0, lo cual constituye un claro delito de Alta Traición, algo por lo que un Estado de derecho habría sido procesado y condenado, y en los que no son de Derecho directamente ejecutado. Y la tercera, en contra de la gigantesca patraña inventada, su desastrosa gestión económica.

El Himalaya de mentiras de la "excelente gestión económica" del PP en general y de Rajoy en particular, llega a su punto culminante cuando afirman sin sonrojarse, en contra de los hechos realmente ocurridos que Rajoy "salvó a España de la quiebra", la realidad es que Rajoy nos endeudó en 420.000 de euros, y arruinó a las generaciones futuras durante al menos 50 años. Los hechos ocurrieron así: a pesar de que, en contra de su promesa electoral central de bajar impuestos, lo primero que hizo a las 24 horas de tomar posesión fue realizar la mayor subida impuestos de la historia la prima de riesgo no paró de subir. Cuando le preguntaron por qué en lugar de subir impuestos no recortaba el despilfarro público estimado en 100.000 M de euros, su respuesta fue contundente: "eso ni se toca" dijo. En junio a pesar de la brutal subida la prima de riesgo superó lo 500 puntos básicos lo que hacía inevitable e inminente la suspensión de pagos. 

En ese crítico momento Merkel se presentó en Madrid con la siguiente propuesta: Mariano, tú me garantizas que devolverás hasta el último euro prestado por las cajas alemanas (que tan irresponsablemente habían financiado la burbuja inmobiliaria y que en todo el mundo habían sufrido fuertes quitas), y yo te garantizo todo el dinero que necesites del BCE para no quebrar y a interés cero. Dicho y hecho. Rajoy acepto la ruina de las generaciones futuras a cambio de aplazar la quiebra. Ese mismo año se dobló la deuda con el BCE, y Mariano encantado: había salvado España. Hoy en día la deuda con el BCE representa el 38,4% del PIB, más que ningún Estado europeo, 2/3 son de Rajoy y 1/3 de Sánchez.

¿Y qué ha ocurrido en Andalucía con la llegada a la Junta del PP? Pues exactamente lo mismo que con Rajoy, Bonilla no ha hecho nada de lo que prometió hacer y todo lo que prometió que no haría. El próximo 19 de junio, los andaluces que tengan memoria y que vean la realidad de Andalucía espero que no vuelvan a votar a este trilero mentiroso. No ha cumplido nada, pero hay tres incumplimientos sencillamente escandalosos. El primero su promesa estrella de acabar con la estructura paralela de la Junta, un despilfarro inaudito inexistente no ya en ninguna región europea sino en ninguna región del mundo desarrollado. La Administración Institucional de la Junta de Andalucía tiene 70.000 empleados la mayoría de los cuales han entrado en fraude de Ley, con sueldos medios de 37.000 euros una cifra escandalosa (el sueldo medio en el sector privado andaluz es de 15.000 euros). 

Esta Administración Institucional engloba, Fundaciones (80% de empleados contratados en fraude de Ley), Sociedades Mercantiles (50/60%en fraude de Ley), Empresas Públicas Empresariales (30 / 40% en fraude de Ley) y Organismos Autónomos (30%). En Europa un entramado de esta corrupción extrema es sencillamente inimaginable. Peor si cabe, la parte de los salarios Capitulo 1 en estos organismos de la Administración Institucional representan entre el 60 y el 70% de los presupuestos, algo realmente alucinante, y que compara con un 30% la media europea. La Junta convocó un concurso público para acabar con este despilfarro que se adjudicó al despacho jurídico de Cremades. Sin embargo, su ejecución ha quedado en suspenso sine die.

La otra promesa incumplida fue la reducción del número de empleados públicos, prometiendo para ello una tasa de reposición cero, es decir, cada baja por jubilación no se cubriría. Bonilla mintió de nuevo como el bellaco que es, y no solo eso realizó "oposiciones de estabilización" para hacer fijos a los eventuales en fraude total de Ley. En total la Junta tiene hoy 300.000 empleados (las dos empresas españolas con mayor número de empleados son ACS con 98.000 y Mercadona con 90.000), un 26% más que cuando Bonilla tomó el poder. Y si miramos los sueldos de Alta Dirección estos pasaron de 148 M en 2018 a 209 en 2021, añadiendo además 30 nuevos altos cargos. Y ahora, considerando que los andaluces son imbéciles y carecen de criterio y memoria se presenta de nuevo con la convicción de que será el partido más votado. Si al final resulta así, los andaluces (excepto las legiones atadas al pesebre) efectivamente son imbéciles y carecen de memoria

Finalmente, el trilero Bonilla, es un defensor a ultranza de la Agenda 2030, esa que entre otras muchas locuras propone prohibir el consumo de carne, y el expolio por el Estado de todos los bienes y dinero a los ciudadanos, según estos locos peligrosos "no tendréis nada, pero seréis felices".  ¿Puede acaso una persona que piense votar a un pájaro 2030 como Bonilla? Bien, pues en consonancia con esta aberrante línea de pensamiento Bonilla ha dejado completamente abandonado el campo andaluz, su agricultura y su ganadería, y se ha concentrado en las ciudades y en contratar legiones de nuevos enchufados.